REFORZAR LA SOSTENIBILIDAD PARA GANAR EN COMPETITIVIDAD GRACIAS A LA ECONOMÍA CIRCULAR DEL ACERO

Por: Julián Constant
Cofundador y Gerente de INTERECOTEC
Líder del Comité Economía Circular de
CAMACERO

Presentamos las ventajas de orientar sus campañas de inversiones en modernización de las herramientas de producción de acero, en consideración de los beneficios de la economía circular colombiana.

Sería oportuno diferenciarse recompensando considerables inversiones por sello verde, a la hora de satisfacer una demanda cada vez más consciente del costo de su sostenibilidad, sobre todo para los sectores de la construcción, automotriz e infraestructuras.

El acero es un insumo básico en el progreso y la calidad de vida de la sociedad. Hace parte de la mayoría de objetos con los que interactuamos diariamente, desde puertas y neveras hasta las estructuras de los edificios (“SteelFrame”) o medios de transporte. Este material se destaca por ser reciclable de forma infinita.

Numerosas industrias, como la construcción, la automotriz e infraestructuras, están buscando reducir su huella de carbono. Así, exigirán esta misma reducción a sus proveedores, los fabricantes de acero.

El precio será clave. Aquí entran en juego no solo el costo del cumplimiento de las normativas medioambientales y de descarbonización de la cadena de valor, sino también la certificación de su medición, transporte incluido.

La economía circular es una forma transversal de plantear “glocalmente” la relación entre actores de los mercados, clientes finales, partners o grupos de interés (“Stakeholders”), los recursos naturales solicitados y la preservación de la biodiversidad, en una gobernanza consciente de que existe un peligro a medio y largo plazo al bajar la productividad por alea vital sobre la biodiversidad.

Otros se conforman con solo hablar de descarbonización y eficiencia energética tras la firma de los acuerdos de París. En Colombia, los acuerdos de Escazú nos comprometen a ir más allá.

¿Cómo se define la Economía Circular?

En una economía circular, los productos están diseñados para ser fáciles de reutilizar, desarmar, reacondicionar o reciclar. Según la publicación de la Fundación Ellen MacArthur Hacia la economía circular (2013), este modelo impulsará el desacoplamiento del crecimiento económico y el uso de insumos materiales.

En resumen, la economía circular favorece un sistema industrial restaurativo o regenerativo por intención y (eco)diseño.

“Tenemos que inspirarnos en la naturaleza en donde no existe el concepto de desperdicio.”

ADRIANA ZACARÍAS FARAH, COORDINADORA ALAC DE EFICIENCIA DE RECURSOS Y CONSUMO SOSTENIBLE DE ONU MEDIO AMBIENTE

La Agenda 2030 de la ONU ofrece incentivar el cambio del actual modelo económico lineal basado en “tomar-hacer-desechar”, un modelo de producción tradicional principalmente extractivista, despilfarrador y responsable en gran medida del cambio climático. El agotamiento de los recursos nos incita a buscar alternativas o sobriedad.

 

En este marco, ¿cómo preservar la competitividad de la industria colombiana del acero?

Si ampliamos el foco con otros actores regionales y nacionales, la inversión en la sostenibilidad de los “hábitos”, procesos de producción y de consumo puede fomentar la ganancia de competitividad.

El residuo como recurso: el reciclaje

Abastecer la siderúrgica con metales recuperados. Al ver un inconveniente como una ventaja recursiva, un residuo en una materia prima, un desperdicio en un recurso por aprovechar, inclusive con grupos de interés, el modelo circular genera resiliencia al optimizar por completo el aprovechamiento de materiales y recursos, disminuyendo su huella de carbono, hídrica y de plástico.

Como generador de empleo, fomenta un balance ambiental sostenible, fortaleciendo el tejido empresarial local e impactando hasta diez (10) Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), tales como los ODS 6, 7, 8, 9, 11, 12, 13, 14, 15 y 17.

¿Qué es el SDG-CT?

“El #SDGCorporateTracker es una plataforma en línea de fácil acceso y navegación que recolecta datos de manera estandarizada y toma como referencia los estándares #GRI para medir el aporte del sector privado al cumplimiento de la #Agenda2030.”

¿Cuáles son los beneficios en la producción circular de acero?

Los beneficios resultan en un control de los costes, mayor sostenibilidad e integración sectorial, además de abrir puertas para innovaciones en procesos y materiales.

Primero, el acero es un material idóneo para diseñar modelos de economía circular: es 100% reciclable. Puede ser reciclado infinitas veces sin perder sus propiedades características. Dicho de otra manera, aprovechemos la “mina urbana” con metales procedentes de nuestros residuos metálicos, a menudo compuestos de un metal suficientemente puro para evitar recurrir a insumos mineros.

Así, la chatarra requiere nuevos servicios con un esfuerzo de gestión logística importante, lo que genera nuevos empleos.

“Crear nuevos productos en su ciclo productivo. Así que la chatarra recolectada y clasificada puede reutilizarse y transformarse en la producción de productos como las barras corrugadas. Una ventaja cierta comparada con otros materiales. La fase de reciclaje del acero a nivel mundial es del 85 %”, dice David Barros, director de CAMACERO.

Utilizar acero recuperado en el proceso de producción permite reducir las emisiones de CO₂, además de generar empleos de calidad. Esta tarea de reciclaje debe estar necesariamente organizada por sector, con su respectivo convenio de trazabilidad, para cumplir con las exigencias de las certificaciones.

«En el plano económico, el uso de acero reciclado o reutilizado para la construcción de edificios podría generar a su vez hasta un 25 % de ahorro en los costes de material por tonelada de acero»

En resumen, quien no recicla pierde un recurso sobrio a su alcance por un costo menor.

La descarbonización de la energía, una greennovación moderna

La industria del acero genera entre el 7 % y el 9 % de las emisiones directas del uso global de combustibles fósiles.

El aprovechamiento de fuentes de energías renovables para producir Hidrógeno Verde permite alcanzar no solo altas temperaturas, sino también los objetivos de reducción de emisiones de GEI generadas por el consumo de gas natural, carbón y electricidad gris o negra. Además, contribuye a disminuir la generación de efluentes y residuos sólidos.

Eliminar externalidades negativas estimula el desarrollo de un nuevo modelo industrial capaz de asumir nuevos retos en materiales, generar empleos de mayor calificación y aumentar la competitividad a través de la innovación.

“El acero es infinitamente reciclable y clave para la descarbonización del mundo.”

Alejandro Wagner, Director Ejecutivo de la Asociación Latinoamericana del Acero.

En China, el acero SS H2, presentado por la Universidad de Hong Kong, pretende ser un acero inoxidable “anti COVID-19” y ha demostrado cualidades altamente beneficiosas para la producción de hidrógeno verde gracias a su alta resistencia a la corrosión, incluso para su uso con agua de mar.

¿Qué son los “ahorros productivos” en la producción de acero?

Al hacer tanto o “más con menos”, nos referimos a los “ahorros productivos”. En este caso, optimizamos el método de producción al aumentar la productividad, evitando el consumo de ciertos insumos, recursos y energía (agua reciclada, sustitución del gas natural, ahorro de electricidad, recuperación de calor). También se optimizan procesos mediante la recuperación de desperdicios o el aprovechamiento de subproductos (residuos valorizables).

Estas mejoras en los procesos, desde el ecodiseño de productos hasta la ecoeficiencia energética, permiten cumplir nuevas o futuras normas ambientales con un menor costo de operación (OPEX).

Esto se traduce en una mayor sostenibilidad del proceso productivo, generando menos externalidades negativas tanto ambientales como sociales, y reduciendo los costos variables de producción.

Si se aprovechan energías renovables o se reciclan recursos hídricos, se logra una considerable ganancia en competitividad frente a quienes siguen operando bajo un modelo de economía lineal, dependiendo de los mercados de materias primas y energía.

El reciclaje del agua, la energía térmica solar, el almacenamiento de energía y el hidrógeno verde son ejemplos concretos de cómo mantener los costos bajo control y reforzar la competitividad de la industria del acero.

Por último, las ecotechs y la eficiencia energética favorecen la independencia del acceso a los recursos productivos mediante activos que reducen la dependencia de suministros en vías de escasez.

Confinando las inversiones en CAPEX en OPEX reducidos con activos valorizados por el valor de sustitución del insumo o recurso disponible en el mercado, se obtiene un mayor valor residual, aumentando así la solvencia de la empresa.

Con el hidrógeno, se abren oportunidades para almacenar energía residual y alcanzar una cierta desconexión de los mercados energéticos, protegiéndose de la especulación tarifaria marginal.

¿Cómo la industria metalúrgica o siderúrgica colombiana podría ganar en competitividad?

Modernizando su aparato de producción con un enfoque de mejora continua, descarbonización y una mayor integración con el tejido empresarial local y regional.

Descarbonizar la fundición, hacia la ecoeficiencia energética

Es primordial mantener bajo control tres tipos de costos:

Costos energéticos en una era post-fósil con factores de volatilidad sin control.

Costos de materia prima, integrando logística por ferrocarril y reciclaje.

Costos de implementación de la normativa ambiental, invirtiendo en tratamiento de aguas y ecoeficiencia energética.

“Se estima que, de media, se emiten 1,89 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) por cada tonelada de acero que se produce.”

En España, Javier Brey, presidente de la Asociación Española del Hidrógeno, indica que:

“Utilizando hidrógeno verde como vector energético, podríamos eliminar las emisiones de CO₂ a la vez que reducimos los costes, en un contexto en el que el precio de los combustibles fósiles está subiendo.”

En Puertollano, Ciudad Real (Castilla-La Mancha), donde Iberdrola ubicó su primera planta de hidrógeno verde con un campo solar fotovoltaico de 100 MW, Hydnum Steel incorporará progresivamente el hidrógeno verde en su proceso productivo con el objetivo de reducir sus emisiones de CO₂. La inversión supera los 1.000 millones de euros y se prevé la creación de 400 puestos de trabajo directos.

España, por lo tanto, está desplegando una infraestructura de producción y transporte de hidrógeno verde, impulsando un cambio en el sector a través de una estrategia de desarrollo territorial basada en cuencas mineras e industriales.

Valorizar los residuos siderúrgicos para mayor simbiosis industrial

Para adquirir un valor añadido, descartamos la calificación de ciertos materiales como residuos y los tratamos como subproductos. A continuación, se presentan dos ejemplos implementados en España y Colombia:

1. El polvo de acería es, por volumen, el mayor residuo sólido peligroso generado por la industria siderúrgica. Los sistemas de filtración DIGIMET de humos de los hornos permiten recuperar hierro y óxido de zinc con alta pureza y calidad metalúrgica, además de generar escoria inerte apta para su uso en cementeras.

2. Residuos siderúrgicos como materia prima para ladrilleras.

La fabricación de cerámica estructural requiere un proceso de transformación térmica. Los residuos siderúrgicos pueden incorporarse en este proceso y quedar fijados mediante mecanismos de ceramización o encapsulación, dependiendo de las granulometrías. Esto permite aislar los residuos del medio ambiente.

Este enfoque contribuye a la reducción del impacto ambiental tanto en la industria siderúrgica, disminuyendo el volumen de residuos generados, como en la industria cerámica, al aprovechar estos materiales como materia prima. Además, ayuda a liberar los espacios antes ocupados por los depósitos y vertederos de escorias de acería, lodos de horno alto y lodos de acería LD, reduciendo la posible contaminación del suelo.

Asimismo, permite a la industria ladrillera reducir la extracción de nuevas materias primas, sustituyéndolas por estos residuos con potencial de aprovechamiento.